jueves, 31 de diciembre de 2015

Fluye

Cuando te conviertes en mamá, todo el mundo parece convertirse en experto consejero y antes de darte cuenta acabas perdida en la mar de consejos y mucho más confundida que al principio, porque hagas lo que hagas siempre habrá alguien que te diga que deberías hacerlo de otra manera.

Así que hoy, querida mamá reciente o en camino, quiero compartir contigo el mejor de todos los consejos que alguien me ha dado en el camino de la maternidad, esperando que te sirva tanto como a mí.

"Fluye...
Acepta que tu bebé depende de tí completamente, y que a raíz de su llegada tus planes y rutinas se verán comprometidos por el bien de ambos.
Fluye...
Acepta que los bebés comen mucho (a veces todo el día) y que las primeras semanas parecen interminables mientras encuentran su propio ritmo.
Fluye...
Acepta que a los bebés no les gusta dormir solos, ni saben hacerlo toda la noche y, por lo tanto, tus preciadas jornadas de sueño adolescente han quedado en el pasado. Sí, dormirás mucho menos y te sentirás cansada casi siempre, pero si lo aceptas será más sencillo que tratar de cambiarlo.
Fluye...
Acepta que cometerás errores y que siempre (siempre!) habrá quien esté dispuesto a señalarlos, pero la mayoría de las veces las cosas que hagas lograrán mantener a tu bebé sano y a salvo y eso significa que lo estás haciendo más que bien, el balance final será a favor de los aciertos ;)
Fluye...
Acepta que muchas veces la maternidad es dura y de vez en cuando es necesario pedir (y recibir) ayuda, desprendiendote de la imagen ideal de supermujer que todo lo puede.
Fluye...
Disfruta cada segundo de la fugaz etapa infantil de tu bebé, dejate llevar por las olas maravillosas que te permiten contemplar el milagro que has ayudado a florecer, atesora cada momento porque llegará el día en que te des cuenta de que el tiempo va demasiado rápido y el dulce bebé que hoy acunas en tus brazos pronto correrá tras un juguete y quizás querrás detenerlo, espero te des cuenta que a pesar de todo lo que hagas o dejes de hacer... la vida
seguirá corriendo con o sin tu ayuda, así que toma un respiro profundo y fluye."

miércoles, 18 de noviembre de 2015

La inspiración después del prejuicio

Hijito mío: A unas semanas de tu segundo cumpleaños, papá y yo seguimos buscando todos los recursos necesarios para apoyarte en el desarrollo de tu máximo potencial, y continuamos acudiendo a cuanta institución nos ofrece alguna herramienta o perspectiva diferente de tu condición, o que amplía la poca información que tenemos.
Así fue que llegamos a 2 nuevas instituciones este año, donde conocimos a gente maravillosa que abrió nuestra perspectiva de lo que puedes hacer, pero desgraciadamente también nos encontramos de frente con ése obstáculo ya tan conocido: el prejuicio.

Hubo quien se sintió con el derecho, o la obligación no lo sé, de hacer predicciones acerca de tu futuro y todo lo que NO podrías lograr si hacemos o dejamos de hacer tal cosa. No voy a mentirte mi niño, me sentí agredida, sentí que de algún modo estaban atacando mi amor por tí (porque cada acción que papi y yo hemos llevado a cabo ha sido a partir de lo mucho que te amamos), y cerré mis oídos; pero también estoy consciente de que gente así nos vamos a encontrar durante toda nuestra vida. Así que hoy quiero ponerte por escrito las cosas que ellos no te dirán y así si algún día necesitas mis palabras podrás acudir a ellas y a mí también me servirá recordarlas cuando todo parezca ir en contra.

" No te conformes con ser autónomo, solo porque otros dicen que es lo mejor a lo que puedes aspirar. Hijito mio, sé libre, auténtico y dependiente de mí o de papá o de nadie si se te da la gana.

No dejes nunca que nadie, ni siquiera nosotros tus padres, dictemos la dirección de tus sueños. Ve a donde tu corazón lo demande, emprende el vuelo y si un día tus alas se cansan, toma un descanso, recupera el aliento y continúa. Si necesitas ayuda, avísanos que de la manera que podamos te ayudaremos a continuar.

No te conformes con lo que el mundo dice que puedes, porque ellos no conocen tu esencia ni la grandeza de tus sueños y capacidades. Ni yo misma las conozco y eso que he estado junto a ti cada día.

Mi niño, no dejes que nadie te detenga y si es preciso luchar, lucha! Papá y yo lucharemos junto a ti siempre."

Estas palabras son para mi Efraim, pero también para todos los padres y madres que algún día se han sentido "inadecuados" con sus elecciones de crianza, hoy les invito a cerrar los oídos a los prejuicios y escuchar a su corazón, ahí siempre está la respuesta. 

Gracias por leer.

viernes, 6 de marzo de 2015

"LA IGNORANCIA ES MUY ATREVIDA"

" La ignorancia es muy atrevida" me decía mamá cada vez que escuchaba a alguna persona emitir un prejuicio.

Siempre supe que tenía razón pero de alguna manera no había podido comprobarlo...hasta hoy.

Hoy que me enfrenté a tu juicio despiadado "mamá-que-no-amamantó-porque-su-leche-no-servía", eres una mujer adulta, mucho mayor que yo, tus hijos son mayores que yo incluso y no tuviste reparo en decir que estaba mal por seguir amamantando a mi niño de 15 meses, que le estaba haciendo un daño, a propósito según tú.

Tal vez no debería escribirte esto, pero me siento obligada moralmente a compartirlo, porque sé que hay muchas como tú, que atacan a mamás como yo creyendo que tienen la autoridad moral para hacerlo, como si tal cosa existiera. Así que vengo a decirte lo que no sabes:

No sabes lo difícil que fue para mí (como para tí) amamantar en un principio, el dolor que pasé, las horas eternas sin dormir y sintiéndome ajena a mí misma, llena de dudas y temores de estar haciéndolo todo mal.

No sabes cuánto dolió tener que volver al trabajo y dejar un pedacito de mi corazón en casa, y lo único que me hacía sentir un poco mejor era saber que lo estaban alimentando con MI leche y que de alguna manera yo estaba ahí dándole lo que necesitaba.

No sabes el trabajo que implicó continuar mi producción de leche con un horario de trabajo complicado y tan poco apoyo a la lactancia en este país. No sabes que incluso cambié de trabajo.

No sabes que investigué, y mucho, en fuentes confiables sobre las ventajas que tenía la Lactancia Materna para mi hijo y para mí. Y que a pesar de eso, hubo muchas dudas que surgieron, y aún surgen a lo largo del proceso.

No sabes, la de veces que "tuve" que dar explicaciones a las personas que cuestionaban mi decisión de amamantar, con la esperanza de que algo les quedara y apoyaran a otras mamás como yo.

No sabes que me cansé de dar explicaciones y por eso sólo te tocó a tí una sonrisa y mi silencio.

No sabes, que aún con todo eso, jamás se me ha escuchado decir que soy mejor que una madre que no amamanta, o que ella está haciendo algo mal, o que debería hacer tal o cual cosa. Al contrario, he tratado siempre de ofrecerles mi ayuda.

No sabes que no estoy sola en este camino, que tengo la bendición de haber encontrado una tribu de mamás que me respalda y comparte su experiencia. Que comprenden de lo que se trata y no me juzgan como tú.

Pero por encima de todas las cosas, no sabes lo maravillosa que puede llegar a ser la experiencia de la lactancia, y más aún con un niño tan amoroso como el mío, no sabes que su sonrisa y sus besos pagan todo el cansancio y dificultades que he enfrentado para amamantarlo. No lo sabes porque no lo viviste, te faltó información, apoyo, tenacidad o qué sé yo. Y ahí soy yo quien siente compasión por tí, porque tu experiencia desagradable te lleva a emitir juicios sobre algo que desconoces, porque después de todo...

LA IGNORANCIA ES MUY ATREVIDA.

miércoles, 7 de enero de 2015

SEA COMO SEA, LO ESTÁS HACIENDO BIEN

Soy mamá de un niño de 13 meses al cual he amamantado desde el 2o día de nacido, al que porteo desde que salimos del hospital y que usa pañales de tela; y durante la vida de mi hijo pocas veces me he sentido criticada por la forma de crianza que he elegido. 

Sin embargo, en la recién pasada época navideña, me di cuenta que no es común. 
Lo común es que abunden los "jueces" (personas que sienten que deben intervenir, para hacerme ver mi "error" al criar a mi hijo como lo estoy haciendo) y las opiniones y las críticas respecto a lo que una madre, o padre, o madre y padre deciden que es mejor respecto a sus hijos y, sinceramente, eso me molesta. Porque ninguna de las decisiones que estoy tomando lo hago para perjudicar a mi hijo, por el contrario, he leído mucho sobre muchos temas antes de ser mamá y he elegido aquello que cuenta con respaldo científico sobre los beneficios que mi pequeño puede recibir.

Es por eso que hoy te escribo, a tí que eres mamá, colega de la misión más dulce y más desgarradora que he vivido, para decirte que lo estás haciendo bien. Y no es que imagine que estás esperando mis palabras para sentirte satisfecha de tí misma, pero sé que en ocasiones la empatía es el mejor consejo que podemos recibir y quizá el único que realmente necesitamos.

Lo estás haciendo bien, porque pones tu corazón, mente y cuerpo en cada cosa que haces, muchas veces sin darte cuenta trabajas más allá de lo imaginable. Noches en vela, días que se van como agua, ropa que se resiste a abandonar tu cuerpo, ideas que transitan por tu mente a toda velocidad, llenándote de dudas y temores, estás agotada y aún así continúas, te esfuerzas un poco más, porque quieres lo mejor para tus hijxs.

Lo estás haciendo bien, porque renuncias al orgullo y la soberbia de creer que lo sabes todo y te atreves a preguntar a otras mamás, que han vivido lo mismo o han pasado por algo similar y entonces, cuando ellas comparten contigo su experiencia, te inunda la maravillosa sensación de saberte comprendida, escuchada, acompañada.

Lo estás haciendo bien, porque te has equivocado, y eso no ha sido impedimento para que avances, al contrario has aprovechado mejor que nunca tus errores para corregir el camino y reintentar lo que sabes (o te han dicho) que es mejor para solucionar ése problema y si no funciona no te rindes, simplemente intentas otra cosa, hasta que algo funciona y entonces te sientes como una ganadora.

Lo estás haciendo bien, porque has aprendido a escuchar y diferencias lo que necesitas y/o te conviene, has aprendido a rechazar o ignorar consejos de forma respetuosa (o no tanto) según la ocasión lo amerite, y eso te ha hecho increíblemente fuerte y en un futuro te servirá para dar ejemplo a tus hijxs de cómo enfrentar la vida y a los "jueces" que abundan por el mundo.

Lo estás haciendo bien, que no te quepa duda, eres la mamá perfecta que tus hijos necesitan, de tí aprenderán muchas cosas profundas, o superficiales, pero en cualquier caso importantes. Así que más vale que te la creas y continúes poniendo todo de tí, reconoce tus errores y trabaja en corregirlos, es parte de crecer como persona y como mamá, continúa dándote la oportunidad de aprender de otras mamás y enriqueciéndolas con tu experiencia...pero sobre todas las cosas, continúa haciendo caso omiso de las voces que quieran hacerte creer que no lo estás haciendo bien.

Un abrazo en la distancia, querida compañera de batalla, si algún día lo olvidas espero que de alguna forma mis palabras te recuerden que LO ESTÁS HACIENDO BIEN.

sábado, 22 de noviembre de 2014

FELIZ CUMPLEAÑOS MI CIELO

Hace un año y un día Dios me concedió la bendición de ver tus ojitos por primera vez, y a partir de entonces cambiaste mi mundo, mis prioridades, mi perspectiva de la vida, mis miedos y prejuicios, mi niño precioso cambiaste mi alma.
 
No soy perfecta ni estoy cerca de serlo, pero tú me inspiras a esforzarme cada día, eres tan pequeño y ya nos has enseñado tanto a tu papi y a mí, a amar de verdad, por ejemplo. O que tu sonrisa vale todo el cansancio del mundo y que todos y cada uno de tus logros los disfrutas al máximo.
 
Nos has enseñado que mucha gente tiene cosas que opinar, pero al final del día sus palabras son solo eso, opiniones.
 
Gracias pequeño guerrero por compartirnos la luz que Dios te ha dado, gracias por ser nuestro maestro en muchas cosas que el mundo realmente no conoce.
 
Gracias por elegirnos como tus papás. Te amo Efraim.

domingo, 8 de diciembre de 2013

LO QUE APRENDÍ EL DÍA QUE NACISTE...

 Escribí estas letras el 8 de diciembre de 2013, en una de las épocas más intensas de mi vida, espero que lo disfrutes...

"   Hijito mío, en verdad tenerte conmigo ha sido una experiencia mucho más conmovedora de lo que imaginé, y hoy, quiero poner en palabras lo mucho que he aprendido a lo largo de estos 15 días de tu vida en la tierra.

El día que naciste:
1. Aprendí a renunciar a mis expectativas. Que después de todo no son tan importantes si de por medio se encuentran tu integridad y tu salud, así fue que mi sueño del parto natural y sin complicaciones se evaporó cual charco en día de verano en el momento que me dijeron que esperar pondría en peligro tu preciosa vida. Entonces entendí que mi plan no era importante. El importante eres tú: mi verdadero sueño.
2. Aprendí que nunca se está preparada para lo que implica tener un hijo, que la preocupación y ansiedad se volverán mis fieles compañeras a partir del primer segundo que te separaron de mi cuerpo, creo que nunca he llorado tanto como ése día, como ése momento. Que quiero protegerte de todo, y resignarme a que no puedo. Que súbitamente el mundo se ha vuelto un lugar peligroso, y que yo tengo que vivir con ello; y enseñarte junto a tu papi a enfrentarlo, a encontrar la dulzura y el bien en él. Dejarte claro que mi amor siempre será refugio si lo necesitas, pero alentarte a alejarte de mis brazos.
3. Aprendí que estoy llena de prejuicios y que he sido demasiado injusta con la mayoría de las madres que conozco, que la usada frase "Entenderás cuando tengas un hijo" no es sólo una frase, sino una realidad que me vuelve colega de millones de madres en la historia y que lo más importante no es lo que dicen los demás sino lo que mi corazón materno sabe y comprende.
4. Aprendí que mi concepto de amor hasta ahora había sido muy egoísta y que tú has llegado a nuestra vida (de tu papi y la mía) para enseñarnos a amar en serio.
5. Aprendí tantas cosas, pequeño, que dudo poder tener suficientes palabras en la vida para expresarlo. Sólo sé que te amo y que mi vida entera será dedicada a seguirlo haciendo.

Gracias chiquito, por llegar a poner mi mundo de cabeza y darle sentido a mi sinsentido. Gracias por tu dulzura y tu paz, gracias por elegirme como tu mamá. "